Sábado, 30 May 2020
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  • El impacto de la crisis global

    Traban la importación de petróleo y no bajaría el precio de combustibles

    El Ministerio de Desarrollo Productivo aplicará licencias automáticas para trabar la importación de crudo a menor precio. Así, las refinadoras se abastecerán de producción local pero a un precio más alto que el internacional. Y no bajarían los combustibles.

    Licencias no automáticas dispuestas por el gobierno

    Frenarán la importación de petróleo y no bajaría el precio de los combustibles

    El Ministerio de Desarrollo Productivo busca de esa manera proteger la producción nacional de crudo.

    El Gobierno quiere evitar que el precio del barril de petróleo de producción nacional caiga como lo hizo en estos días el internacional. Para eso, el ministerio de Desarrollo Productivo dispuso la aplicación de licencias no automáticas para así frenar la importación de petróleo crudo.

    La medida busca evitar que las petroleras consigan el crudo afuera en desmedro de la producción local. Las refinadoras (como Raizen -que comercializa la marca Shell- o Puma) se abastecen en el mercado local. Las últimas compras que hicieron fueron a paridad de importación, la medida que prefiere el sector para determinar sus negocios.

    La estrategia del Gobierno es tratar de mantener la industria local con la mayor normalidad posible y aislarla de los eventos internacionales. No se alentó la suba de precios de combustibles cuando ascendían en todo el mundo (por un conflicto entre Estados Unidos e Irán) y tampoco se propicia una baja ahora, cuando el petróleo se desploma en el mundo.

    El barril de petróleo local se está comercializando en torno a los US$ 50, al tipo de cambio oficial. Como las compañías toman una serie de 30 días para determinar sus precios, se estima que podría bajar un poco en las próximas semanas hacia una zona más cercana a los US$ 45 a US$ 48.

    `La medida se toma en medio de la volatilidad en los mercados internacionales por la crisis del coronavirus, que en el caso de petróleo suma además diferencias entre los productores de la OPEP`, explicaron fuentes oficiales. La idea es que las compañías no puedan aprovechar alguna liquidación de petróleo a precios bajísimos, ya que la aprobación de una licencia de importación toma alrededor de 60 días. Aunque algunas petroleras volvieron a mencionar la idea de volver a un `barril criollo`, que crearía una cotización especial para ese producto, diferente del resto del mundo, en el Gobierno no existen tantas certezas. Prefieren hablarlo con sindicalistas y provincias, que dependen de las regalías. Neuquén ya avisó que pedirá al Poder Ejecutivo la restauración de ese sistema.

    En el negocio de local de combustibles hay tres jugadores predominantes: YPF, Axion y Raizen (con la marca Shell), más Puma, un cuarto que viene ganando participación de mercado. Cada uno de los casos es diferente y las licencias para importaciones los afectarán de diferente manera. YPF y Pan American Energy (PAE) -también dueña de Axion- son petroleras integradas. Tienen producción propia de petróleo, al que refinan para convertir en combustibles. Casi todo la nafta y gasoil que despachan viene de `crudo` de sus propios pozos, aunque algún componente de las `premium` se importa.

    Con Raizen, que se quedó con el manejo de la marca Shell, y Puma es diferente. Ninguna de las dos cuentan con producción propia y le compran petróleo local a terceros. Hasta ahora, lo vienen pagando a `paridad de importación`, es decir a un precio local parecido al que abonarían si lo compraran afuera. En febrero, estaban pagando cerca de US$ 55, mientras que en marzo conseguían el barril de petróleo crudo a US$ 50. La expectativa es que las próximas operaciones vayan hacia un rango de US$ 45-US$ 48.

    `La caída del precio internacional afecta a una parte de la producción; sabemos que Vaca Muerta tiene costos más altos y no hacer nada significaría que ciertos pozos dejen de producir`, explicó Matías Kulfas en declaraciones radiales.

    Aunque las compañías son remisas a informar qué precio de barril necesitan para hacer rentable su operación en Vaca Muerta, la gestión de Miguel Gutiérrez como presidente de YPF (entre 2016 y 2019) logró que la petrolera de mayoría estatal llegue a un `break even` -el equivalente a salir `hechos`- en no convencional con un barril cerca de los US$ 40. En 2015, los costos de YPF en Vaca Muerta demandaban un barril cerca de los US$ 80. El costo de desarrollo y operaciones por pozo estaba entre US$12 y US$18 con la gestión de Miguel Galuccio en YPF (entre 2012 y 2015), mientras que en 2019 se ubicaba US$5,5 y US$9, menos de la mitad que en 2016, según documentos de la petrolera.

    Regulador. El ministro de Produccón, Matías Kulfas, tomó la decisión de regular las compras de petróleo para evitar volatilidades.

     

    Clarín