Martes, 13 Abr 2021
  • ALUA47.2 -0.84
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  • PAMP88.2 1.38
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  • YPFD592.55 -2.82
  • YPFD609.5 -2.42
  • YPFD594 -1.86
  • La deuda externa privada en el endeudamiento argentino

    Jorge Carrera Investigador UNLP-Conicet y Director BCRA

    La deuda externa privada en el endeudamiento argentino La opinión pública tiene todavía una visión parcial de las dimensiones del endeudamiento externo total entre 2016 y 2019. Un proceso de endeudamiento que, por sus dimensiones, es solo comparable con el de la dictadura y el de la convertibilidad. Si bien hay conciencia de que hubo un sobreendeudamiento externo público, muy rápido y de gran magnitud, lo cierto es que este proceso tuvo otras dimensiones. La deuda externa argentina se puede dividir en los siguientes ítems:

    1)Deuda Externa Pública con privados en dólares;

    2)Deuda Externa Pública con privados en pesos (Lebac, luego títulos del Tesoro);

    3)Deuda Externa Pública en dólares con FMI y otras IFI;

    4)Deuda Externa Pública provincial en dólares;

    5)Deuda Externa Privada en dólares

    El endeudamiento externo a través de estos cinco frentes simultáneos implicó un gran shock macro que deberemos digerir por décadas. Como suele repetirse en la historia argentina, el ciclo terminó en una crisis de deuda, luego de casi dos años de volatilidad cambiaría que volvió impagable al stock de deuda en dólares que se había acumulado.

    Dado que el proceso reciente de endeudamiento externo del sector privado es de los menos conocidos, es un hecho muy importante que el BCRA haya vuelto a publicar su histórico Informe de Deuda Externa Privada Argentina, discontinuado por el gobierno anterior en 2017 (previo a la crisis). Junto con el Informe de Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario, es un material muy útil para tomar dimensión completa de lo que fue el proceso de endeudamiento externo llevado adelante los últimos años.

    De diciembre de 2015 a diciembre de 2019 la deuda externa privada creció en u$s 18.000 millones hasta los u$s 83.800 millones, superior al 2001. Del total, u$s 38.600 millones correspondían a deuda comercial y u$s 45.100 millones a deuda financiera.

    A partir de un pico en 2019 y coincidiendo con el cambio de gobierno, comenzó un proceso de desendeudamiento externo privado que totalizó u$s 5900 millones sólo en 2020. Del informe mensual de Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario a partir de los datos que provee el RIOC, surge que al 31 de enero de 2021 se registraron 18 meses seguidos de cancelación de deuda financiera (tanto externa como interna).

    DEUDA MICRO, IMPACTO MACRO

    A nivel microeconómico cada empresa podía pensar como viable su propio endeudamiento, dando por sentada la posibilidad de refinanciar los vencimientos de capital y eventualmente parte de los intereses, aunque se daba en el marco de un proceso nacional simultáneo de endeudamiento. Sin duda, el eslabón más débil fue el sector público, sobre el cual se dio la primera ruptura del sistema en 2018 a partir de un desarme de la deuda en pesos (Lebac) con tenedores externos, luego de un período de tasas reales elevadas y apreciación cambiaría. El quiebre ocurrió con deuda en pesos supuestamente de muy bajo `riesgo`, ya que era emitida por el BCRA. Posteriormente, los fondos pasaron a títulos del Tesoro en pesos y protagonizaron el otro gran golpe al endeudamiento público, el default de la deuda en pesos de 2019. El inédito y extraordinario acuerdo con el FMI por u$s 57.000 millones debía anclar todo el esquema de endeudamiento público y privado, pero una incorrecta regulación de la cuenta capital dilapidó el esfuerzo, y lo convirtió en un boomerang. Si u$s 57.000 millones no podían solucionarlo, algo estaba muy mal.

    La deuda privada (y la provincial) quedó presa de este descontrol macroeconómico. Los acreedores de las empresas trataron de reducir su exposición, presionando por acelerar el repago desde mediados de 2019. Como consecuencia, el sendero de pagos por cancelación de deuda externa privada que se configuraba en base a las decisiones individuales de cada empresa generaba un estrés agregado sobre el sector externo (congestionamiento) que finalmente perjudicaba al conjunto.

    La pandemia oscureció el panorama de ingresos de las empresas. A la vez, el BCRA se vio obligado a establecer tasas de interés inusualmente bajas para evitar un colapso macroeconómico. La medida orientada básicamente al mercado doméstico fue aprovechada por varias empresas para tomar crédito en pesos barato y reducir endeudamiento externo en dólares. Este accionar, racional en la perspectiva individual, no era adecuado a nivel macro en un contexto de incertidumbre y transición a la normalidad. La acelerada cancelación de pasivos externos privados durante 2020 hizo que se volviera cada vez más importante una mayor eficiencia en la asignación de las divisas en la economía. A partir de la exitosa reestructuración de deuda pública en bonos, con foco en la sostenibilidad y la generación de capacidad de repago, se abrió la puerta para renegociaciones similares en el sector privado (también en provincias). Desde octubre de 2020 casi 50 grandes firmas renegociaron en exitosamente sus deudas externas mejorando su perfil y alargando plazos de vencimiento de al menos el 60% del capital. El resto de los deudores mantuvo sus pagos sin modificaciones. En concomitancia se dictaron normas para facilitar la emisión de nueva deuda para pagar la ya emitida.

    En este sentido, la renegociación de YPF de 7 de sus 9 emisiones de deuda internacionales es un caso testigo que permitirá cambiar la perspectiva integral del endeudamiento externo financiero del sector privado. Con cerca del 14% de la deuda externa financiera privada, al despejar la secuencia de vencimientos, la renegociación tiene varias lecturas positivas: 1) Permite establecer un sendero de pagos externos realizable para la economía y disminuye la demanda de reservas de corto y mediano plazo; 2) Permite acelerar el proceso de inversión en Vaca Muerta y en extracción convencional para mejorar la producción y ahorrar divisas externas a mediano plazo; 3) Mejora la situación de los accionistas de YPF; 4) Facilita el futuro acceso a los mercados de YPF; 5. Como principal deudora externa, genera un efecto positivo en el acceso a mercados del resto de empresas argentinas.

    PAGO SUSTENTABLE A TODA LA DEUDA

    En resumen, el gobierno anterior intentó solucionar la restricción externa promoviendo el endeudamiento en cinco frentes distintos. Este fue tanto público como privado, en moneda nacional y extranjera y con contrapartes del sector privado y con organismos multilaterales. Pero el volumen que alcanzó la suma de estas fuentes llevó a que los pagos de capital e intereses resultaran imposibles, ante un pequeño cambio en las condiciones externas.

    Solucionar el endeudamiento externo argentino heredado en sus cinco frentes es una tarea necesaria para cualquier programa de crecimiento y normalización de la economía. El Gobierno ha trabajado en todos esos frentes. El inicio fue con la deuda soberana en bonos, siguió con las reestructuraciones provinciales y ahora está negociando intensamente con el FMI. Respecto a la deuda en pesos con no residentes, se evitó repetir el default del gobierno anterior y de darle previsibilidad. Finalmente, frente al deseo micro de cada empresa de acelerar la cancelación de deuda externa privada, se buscó coordinar un esquema de pagos de esos centenares de demandas, para que fuera viable en términos agregados para la economía.

    El cambio de enfoque de la política económica respecto del endeudamiento externo a partir de diciembre de 2019 permitió que nuestro país evolucione hacia una nueva estructura de pagos de deuda externa nacional, provincial y privada creíble, factible y sostenible. El proceso de renegociación de las distintas deudas posibilitará una dinámica de pagos externos en un escenario financiero y cambiario mucho más favorable para un crecimiento externamente sustentable en el tiempo. - La renegociación de YPF de 7 de sus 9 emisiones internacionales es un caso testigo para cambiar la perspectiva integral del endeudamiento privado

    Una incorrecta regulación de la cuenta capital dilapidó el esfuerzo, convirtió en un boomerang al inédito crédito de u$s 57.000 millones del FMI

    ANÁLISIS

    Jorge Carrera

    Investigador UNLP-Conicet y Director BCRA

     

    El Cronista