Sábado, 31 Jul 2021
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  • `El aporte de la agroindustria a la economía será récord este año`

    Reportaje a José Martins, presidente de la Bolsa de Cereales

    Dijo que el Tesoro recaudará u$s2.700 M más, sólo por cultivos extensivos. Y relativizó la incidencia del valor de los granos en el precio de alimentos.

    `Políticas como derechos de exportación, restricciones a las exportaciones, precios máximos, afectan la rentabilidad del negocio y desincentivan la inversión, dejando en el camino a muchas empresas` advirtió José Martins, presidente de la Bolsa de Cereales y vocero de Consejo Agroindustrial Argentino.

    El directivo consideró como `una pesada mochila` a la carga impositiva que sufre el sector y afirmó estar convencido que una reducción de los tributos `generará una mayor producción, industrialización y exportación con valor agregado`. Sobre las retenciones, dijo que `un incremento en las actuales circunstancias, no tendría ningún tipo de beneficios, ni en recaudación ni en precios de alimentos`. Y anticipó que `el aporte de la cadena agroindustrial a la economía argentina será récord este año` y que en consecuencia `el Tesoro recaudará más de u$s2.700 millones adicionales a la estimación inicial, sólo en las cadenas de cultivos extensivos`.

    Periodista: ¿Cómo evalúa la actual relación entre el Gobierno y el sector agroindustrial?

    José Martins: Siendo el sector agroindustrial el principal generador de divisas y factor importante en la creación de empleo con amplio sentido federal (ente otras cosas), es necesario lograr que el conjunto de la política entienda el valor real actual y gran potencial que ofrece. Se ha demostrado que el sector reacciona rápidamente ante señales y/o estímulos de confianza. Por otra parte, la agroindustria no necesita subsidios estatales, sólo reglas claras y previsibles, el resto es riesgo empresarial que siempre asumimos. Recibimos cotidianamente desde el Gobierno que nuestro sector es estratégico, es necesario que ese mensaje llegue de manera unívoca y coordinada dentro de un marco de previsibilidad de reglas de juego y políticas sostenibles en el tiempo, así como que haya hechos concretos en favor del agro. Desde el Consejo Agroindustrial Argentino buscamos una relación de dialogo constructivo y responsable que nos permita debatir y consensuar políticas de mediano y largo plazo. Tenemos una interacción periódica con distintos ministerios, legisladores y gobiernos provinciales.

    P.: Con los altos valores de las materias primas surgen voces que sugieren elevar las retenciones. ¿Cree que puede ocurrir?

    J.M.: En primer lugar, vale aclarar que `las retenciones` son impuestos distorsivos que han demostrado ser un freno al potencial productivo de nuestro país, impactando negativamente en el área de siembra, inversión y consecuentemente sobre la producción final, industrialización y exportación, con efectos nocivos para la creación de empleo. Un incremento, en las actuales circunstancias, no tendría ningún tipo de beneficios, ni en recaudación ni en precios de alimentos. Por eso alentamos otro tipo de medidas, básicamente alicientes de mayor producción, de esa manera consumo y exportación se verán beneficiados. En cuanto a precios, hemos constituido mesas intersectoriales de maíz y trigo ajenas al CAA que generaron propuestas para fomentar abastecimiento interno y precios previsibles

    P.: ¿Han conversado el tema de las retenciones con autoridades del Gobierno? ¿Qué les han dicho?

    J.M.: Hemos recibido las mismas respuestas que se han visto en los medios. No hay intención de aumentar este impuesto.

    P.: En este sentido, el Consejo Agroindustrial propone una reducción en la carga impositiva. ¿Cómo está este tema?

    J.M.: La actual carga impositiva del sector es una pesada mochila que impide explotar las oportunidades que nos brinda el mundo. Proponemos una revisión integral; `retenciones`, ingresos brutos provinciales, tasas viales, municipales, etc. Estamos firmemente convencidos que una reducción gradual de esta carga impositiva generará una mayor producción, industrialización y exportación con valor agregado que finalmente generará beneficios al tesoro nacional. La meta es llegar al cero por ciento de retenciones en los cultivos pampeanos a 10 años, pero para las economías regionales la eliminación debe ser mucho más rápida. Entendiendo el particular momento de nuestra situación económicosocial, hemos pospuesto este debate para más adelante. De todas maneras, vale destacar que el aporte de la cadena agroindustrial a la economía argentina será récord este año. El tesoro recaudará más de u$s2.700 millones adicionales a la estimación inicial, solo en las cadenas de cultivos extensivos.

    P.: El Banco Central está desacelerando la tasa de devaluación del dólar oficial. ¿Cómo puede afectar al sector exportador el atraso del tipo de cambio?

    J.M.: Un escenario que genera pérdida de competitividad en los mercados internacionales para nuestros productos de exportación. La devaluación debe ser parte de una estrategia integral de desarrollo y estabilidad macroeconómica.

    P.: ¿Con los altos precios de las materias primas está observando mayores inversiones en el sector?

    J.M.: Los precios internacionales han mostrado un incremento significativo en los últimos meses, después de encontrarse el año pasado en los niveles más bajos de los últimos 8 años. Esta suba genera incentivos positivos para el inicio de un nuevo ciclo agrícola, que presenta una interesante oportunidad para aumentar la producción y las exportaciones. Estimamos que los eslabones ligados a la producción primaria en cultivos extensivos son los que están en una mejor posición para aumentar la inversión y capturar esta oportunidad, debido a que los ciclos productivos son más cortos y existen mayores opciones de financiamiento ligadas a estas cadenas. Para la nueva campaña fina estimamos un aumento de la inversión del 8%. De todas maneras, para concretar este escenario será determinante llevar un mensaje claro en relación a las reglas de juego, que brinde previsibilidad y aliente al productor. Ahora bien, para ingresar en un sendero de crecimiento con mayor producción en todos los eslabones y cadenas ligadas a la agroindustria, que genera empleo y desarrollo regional, será necesario la adopción de un nuevo marco que promueva la inversión en el mediano y largo plazo. La Ley de Promoción de la Inversión Agroindustrial, que estamos trabajando con el Gobierno, sería un primer gran paso en este sentido.

    P.: Una de las mayores preocupaciones del Gobierno es la suba en el precio de los alimentos. ¿Qué grado de responsabilidad tienen los productores?

    J.M.: En primer lugar, los productores no tienen ningún grado de responsabilidad. El productor no incide sobre los precios a los que vende su producto, están basados en la oferta y demanda internacional. Hoy se ve beneficiado con subas, siempre que el clima lo acompañe, después de años de producir con precios en niveles históricamente bajos. Los precios de los granos tienen una baja incidencia sobre el precio final de los alimentos en góndola, y, en consecuencia, no son responsables de la inflación. Como demuestra un trabajo realizado por el equipo de la Bolsa de Cereales, políticas dirigidas a evitar una suba en el precio de los granos en el mercado doméstico no tendrán efectos sobre los precios de los bienes de consumo y producirán una caída en la oferta. Una política destinada a combatir las causas de la inflación, incluida la de alimentos, debería basarse en otras herramientas de política monetaria, cambiaria y fiscal.

     

    Ámbito Financiero