Sábado, 16 Dic 2017
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  • Buitres: Argentina espera ayuda del Deutsche Bank

    El banco alemán defenderá emisión de abril del bonar 24

    Esto lo hará ante el juez Thomas Griesa, el miércoles en Nueva York. La Argentina cuenta para la próxima audiencia del miércoles 12 de agosto ante Thomas Griesa con la presencia de un aliado clave. Se espera que ese día, j unto con la presentación local de los abogados del estudio Cleary Gottlieb Steen & Hamilton (CGS&h), el Deutsche Bank también se haga presente con un escrito en defensa de la posición argentina. Y que lo haga por partida doble. Por un lado, negando tajantemente que haya participado en abril pasado en la operación de lanzamiento y colocación del Bonar 24, emitido bajo la jurisdicción de Buenos Aires, y que Aurelius y NML Elliott quieren embargar. Y por el otro, y más importante, acusando a los dos fondos buitre de querer trabar las normales operaciones de comercialización de estos bonos, y que se reitere la definición de "acoso" que ambos ejercen sobre el país. Se esperanza la Argentina que, de concretarse estas presentaciones, el próximo miércoles la posición nacional se vería fortalecida y, eventualmente, Griesa podría tomar algún tipo de actitud de defensa de los intereses de Wall Street, los terceros (o cuartos) en discordia en el juicio contra los fondos buitre.

    Escribe: Carlos Burgueño


    El banco alemán había acusado a Aurelius y a Elliott en un primer escrito entregado a Griesa el 7 de julio pasado por intimación y violación de confidencialidad en la causa por la deuda argentina. Según el banco, "el acoso incluyó demandas abusivas de pruebas, filtraciones a la prensa de material confidencial y representaciones erróneas al juez de Estados Unidos, Thomas Griesa". La entidad había extendido la preocupación a todas las entidades financieras que intervenían en la comercialización del Bonar 24, afirmando que al tratarse de un papel emitido bajo la jurisdicción de Buenos Aires, no había que responsabilizar a los bancos que lo coloquen entre sus clientes, dejando claro, además, que no había intervenido en ningún momento del lanzamiento. Según los fondos buitre, la emisión del Bonar 2024 había contado con la intervención del Deutsche Bank y del BBVA, afirmando que en el caso del primer banco "personal del Deutsche Bank en Nueva York y en Londres pidieron órdenes a inversores (extranjeros incluyendo a algunos de los demandantes)". La Argentina contraargumentó que los Bonar 24 no se promocionaron en el exterior, sino que fueron colocados a clientes por agentes locales, como el Deutsche Bank Argentina, mientras que la entidad alemana dijo que "la verdadera motivación de los demandantes no es el descubrimiento de la información relevante, es el acoso de los intermediarios financieros", en una carta firmada por Phillippe Zimmerman, el abogado qué lo representa ante el juzgado de Griesa.

    Saben los fondos buitre que con la embestida comenzará a dilucidarse el próximo miércoles, en la tercera audiencia del año en el juzgado de primera instancia en el Nueva York, algo importante: si podrá o no el Gobierno argentino colocar deuda en dólares a través de una nueva operación de Bonar 24 por unos u$s 1.500 millones (mínimo), dinero que se utilizaría para cancelar parte de la deuda que deberá pagarse el 3 de octubre en el vencimiento del Boden 2015. Saben Aurelius, Elliott y compañía que no podrán complicar los pagos del Bonar 2024 ya emitido, aun con la venia de Thomas Griesa, salvo que el Deutsche Bank confiese que efectivamente haya participado en abril pasado en la operación del Bonar (algo negado enfáticamente por la Argentina), y se demuestre su participación, lo que es casi imposible. En paralelo, trabar los pagos del Bonar 24 en Buenos Aires es virtualmente improbable. Para Aurelius y Elliott, la meta es otra: poder complicar esa operación con algún fallo a favor en el despacho de Griesa, que debe resolver la aplicación o no de la instancia de Discovery sobre los bonos. Si Griesa continúa su embestida contra el bono, el país deberá pagar una tasa de interés superior a los dos dígitos, algo que haría económicamente imposible la operación. El pago que deberá hacer la Argentina por Boden 2015 el próximo 3 de octubre será de unos u$s 6.300 millones y, hasta la colocación de abril pasado del Bonar 24, Economía consiguió unos u$s 1.416 millones, a un costo de algo menos del 9% anual. A este dinero pueden sumarse otros 1.500 millones provenientes de la última colocación de YPF, con lo que, en teoría, sólo le restaría al Gobierno obtener hasta septiembre próximo unos u$s 3.000 millones para tener la liquidez suficiente para cumplir con el pago del 3 de octubre sin recurrir a las reservas del BCRA. El plan complementario es lograr otra activación del "swap" con China por unos u$s 1.500 o 2.000 millones.