Viernes, 15 Dic 2017
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  • Buitres: Argentina contestó; no hay "daños irreparables"

    Elliot, Dart y Aurelis quieren que griesa aumente la deuda que el país debe pagar, para abogados, esto es "imposible"

    La Argentina rechazó de plano aceptar que aumente la deuda que los fondos buitre le reclaman al país por el "juicio del siglo" por "daftos irreparables" provocados desde el fallo de noviembre de 2012 en adelante. En tiempo límite, los abogados del estudio Cleary Gottlieb Steen & Hamilton (CGS&h), que representan al país, contestaron el viernes 25 de septiembre la acusación que en agosto pasado le había hecho Paul Singer primero, y unos 41 fondos buitre después, en la que se inculpa al Gobierno argentino de haberles provocado perjuicios extras por no haber accedido a negociar y haber emitido deuda sin aceptar la cláusula "parí passu" dispuesta originalmente por Thomas Griesa y avalada luego por la Cámara de Apelaciones de Nueva York y la Corte Suprema de Justicia de EE.UU.

    Escribe: Carlos Burgueño

    Según la presentación de 41 paginas firmada por Carmine Bocuzzi, del estudio CGS&H, resulta "imposible" que la acusación pueda ser real y legal, y asegura que todos los movimientos financieros implementados por el país fueron abiertamente anunciados y bajo el concepto de soberanía económica que corresponde a un Estado independiente. Asegura, además, la Argentina que Griesa aplica niveles insostenibles de multas, punitorios e intereses que ya han sido censurados por la propia Cámara de Apelaciones de Nueva York en agosto pasado en un fallo inédito donde acusa al juez de primera instancia de sobreactuar las sanciones económicas y financieras contra el país.

    Según la presentación original del fondo buitre Elliott de Paul Singer del 17 de agosto ante Griesa, éste pretendía que se le reconozcan más intereses y punitorios que los que el juez de Nueva York ya había considerado que el país debía pagarles a los fondos buitre, y que llevaron de una deuda original de uSs 1.330 millones a más de u$s 2.000 millones calculada hasta comienzos de septiembre. El dueño del NML Elliott había presentado un escrito ante Griesa en el que argumentó que a partir de su decisión de la primera semana de agosto, cuando culpó a la Argentina de "no acatar" su obligación de proveer información sobre los movimientos financieros del país, la Argentina le habría provocado al fondo buitre "más daños" que los tomados en cuenta originalmente en el fallo primario de Griesa de noviembre de 2012. Para el abogado de Paul Singer, Robert Cohén (que había formado el escrito), que la Argentina haya emitido deuda este año fuera de la jurisdicción de Nueva York (a partir del lanzamiento de abril del Boden 2014) le produjo un daño irreparable, pese a que esto había sido declarado como "ilegal" por Griesa. Elliott hablaba en el escrito que ahora debe considerar Griesa de "daños permanentes" infligidos por la Argentina, que el juez debería tener en cuenta y recalcular así el monto que el país le debería. Según Singer, "la República Argentina falló en acatar el discovery del 25 de septiembre de 2013 relacionado con activos de la República", esto es, proveer información solicitada de movimientos de fondos que podrían ser del país; y que se le haya impuesto la sanción sobre "cualquier propiedad de la República en los Estados Unidos, excepto bienes diplomáticos o propiedad militar considerada de ser usada para actividad comercial" confirmaría "los daños provocados contra los acreedores" por la negativa del país a aceptar el fallo de Griesa.

    Según la contestación del viernes pasado de CGS&H, la pretensión de Singer y del resto de los acreedores que se sumaron al reclamo (entre ellos, Dart, Aurelius, Blue Angel y Trinity) es insostenible, y que, en todo caso, para discutir el pago de la deuda debería llegarse a una negociación entre las partes que redeterminaría cuál es el monto a liquidar.